‘La aldea de Románs’, tormentas y paradojas de Pasolini

Por Eduardo Nabal


Si el paso del tiempo no ha pasado en balde para la obra cinematográfica de Pier Paolo Pasolini y, de otra forma, también algunos de sus ensayos se ven lastrados por las disputas sociopolíticas de su tiempo, vamos redescubriendo una serie de joyas literarias salidas de uno de las criaturas más polifacéticas, paradójicas, controvertidas y polémicas de la Italia del Siglo XX. 

En su novela breve, La aldea de Romàns, el autor de Amado mío o Petróleo traza un delicado pero sensible retrato de un sacerdote secretamente enamorado de uno de esos muchachos sin recursos ni futuro en la Italia del momento, que pueblan toda la obra del autor, y también nos presenta a un sacerdote comunista que no ve en la Iglesia oficial más que la vanidad de los fastos, la doble moral, la avaricia y el servicio a los intereses de los poderosos. 

En manos de Paolo, ese cura atraído por Cesare, uno de tantos muchachos de la calle que retrato en sus películas y novelas (desde Accatone a Salo), cae un ejemplar de Les enfants terribles de gran éxito en Francia, le cuesta domar sus impulsos y algunos alumnos admiran su valentía mientras la sociedad de la época los sume, al igual que los insumisos al orden socioeconómico, en la culpa, la duda y el ostracismo. 

Aunque Pasolini tiene raíces claramente realistas en su prosa, al igual que en sus filmes, nunca deja de lado esos momentos de encendida poesía en los que la pasión, el dolor y el lirismo acaban dando sus mejores frutos. Situada en el norte de Italia, estamos ante una novela que mezcla el vivaz costumbrismo, la ironía y el desgarro de la introspección en los sentimientos ahogados por instituciones y formas de entender el mundo que tuvo que sufrir, en sus propias carnes, el propio autor de la obra. 

En esta breve novela y evocadora, encontramos algunas claves para entender las tormentas y paradojas del universo pasoliniano: el cristianismo iconoclasta, el homoerotismo sublimado, la vida en las zonas apartadas de Italia y el reforzamiento de una identidad quebrada por el azar de  los tiempos. 

ÚLTIMAS ENTRADAS

Antígona en el Antropoceno. La política de las vidas llorables

Por José García Antígona: Y mi destino quedará sin llorar, sin un amigo que gima Creonte: Ella será así privada de vivir entre los vivos Antígona,  Sófocles(441 a. C.) Los sonidos que emitimos resultan cruciales a la hora de establecer la presencia de quienes no acostumbran a ser escuchados. De ello nos advierte Judith Butler … Sigue leyendo Antígona en el Antropoceno. La política de las vidas llorables

Cargando…

Algo ha ido mal. Por favor, recarga la página y/o inténtalo de nuevo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s