Apología de un desmembramiento y otros versos heridos

Por Marina Torti

Fotografía de Oliva Jesús (publicación póstuma)

Desquebrajada por mis pensamientos
golpeo mi hombro para volver a colocarlo
un dolor seco se apodera de mi sistema nervioso.
Las convulsiones me hacen vomitar,
lleno el salón de recuerdos
todos ellos despojados del silencio
no paran de palpitar sobre mis tímpanos.
La paranoia no deja responder a mi cerebro
se coagula poco a poco sin dejar paso 
a la sangre convirtiéndose en la masa densa
que es ahora mi cuerpo. 
El frío lo comprime convirtiéndolo en falso sólido,
sonrío, comienzo a desmembrarme.
Comienzo a desvincular  todo lo sobrante,
abandonando todo ese peso innecesario.
Alejándome de la mierda que me hunde en el barro.

Apología de un desmembramiento

La opresión que siento es diligente,
mostrándome el camino hacia mi amado insomnio.
Ese que me hace escribir sin cesar,
sin sentido, sin elocuencia.
No poder respirar es mi oxígeno,
la apnea es siempre mi guía. 
Que mi cerebro se embote,
emulsione tras largos letargos,
pequeños micro infartos creados por mi vientre,
buscando respuesta a mis sueños,
esos que nunca me dan descanso. 

Apnea

Un hilo negro recorre mi cuerpo,
se enrosca, se duerme,
se desliza por mi cintura
cual serpiente misteriosa
sin dejarme respirar.

Me ahoga, por ese pensamiento
incoherente - merezco estar sola -.

Eso junto con que el ser humano es noble,
es la mayor mentira que ha creado el Universo. 
No los panes y los vinos,
 no la supuesta virgen y su paloma blanca.
La empatía, ese es el mayor engaño.

Dan igual las guerras, las pandemias;
dan igual los tsunamis y sus miserias. 
El ser humano, esa es la mayor estafa
que el mundo creará jamás.

– Estafa

Famélica

Taimado,
ese adjetivo se esfumo hace tiempo
de mi diccionario.
Igual que Resilencia,
deje de ser flexible para mis obsesiones
deje que se convirtieran en una masa pesada,
alojarse en mis rincones favoritos
sin poder encontrar un mísero agujero
por el cual respirar.

Mi pequeña Real Academia
se ha quedado famélica.
Tendré que buscar víveres
mientras uso mi mejor pluma,
reconstruir los estragos provocados
por esa espantosa pasta, siempre
me provoca una gula enajenada. 
Quemo muchas calorías 
cuando me concilio con mi tristeza.

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