Telón Inclusión retoma su gira estival en ‘Aires de Cádiz’: ‘Crip art’ contra el cuerdismo

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4 DE JULIO, 22 H.

Por Pedro A. López Raya

Casi todas las actrices y actores que forman parte de esta Compañía tan especial de Teatro han experimentado en sus propias carnes el dolor, la desolación, el abatimiento, el sufrimiento, y el estigma que acompaña a la enfermedad mental. Por eso tal vez sean ellas las personas que más se esfuerzan en hacer a sus semejantes felices. 

TELÓN ROJO TEATRO INESTABLE DE CÁDIZ nació en 2010 una vez fenecido TEJORETAS, por dimisión de su director que “designó” como su sucesor a Andrés Medina, y éste a mí a su vez, ayudante de dirección y coordinador. Desde entonces estoy tirando del carro: un ratito con Sergio Torrecilla, y tres años con Jusn Bellido, hasta que su fallecimiento en 2017. Casi once años después de su fundación, en esta nueva “normalidad” D.C. (después CoronaVirus), caminamos como autónomos y junto a EQUA, por ello hemos acortado nombre y ampliado horizonte: somos TELÓN CÁDIZ INCLUSIÓN.

Nuestro último espectáculo, con el que abriremos el día siete de julio las Noches de Teatro es Año Cero. Este espectáculo está conformado por tres obras de teatro breve, dos del gran autor español José Luis Alonso de Santos, y una de mi autoría. El próximo día 7 de junio tendrá  además un prólogo a cargo de Manolo Guti, que nos presentará su monólogo Raquel/Manuel.

La trilogía:

El fantasma que no sabía besar

Un luctuoso suceso conmocionó a Cádiz a final de los años cuarenta. Fue uno de los crímenes machistas más execrables, el de la bella Marta, la vedette-gerente del prestigioso Pay Pay, la sala de fiestas más importante de la ciudad, y una de las prestigiadas y renombradas en todo el país. Algunos años después una leyenda urbana se hizo eco de que un misterioso fantasma femenino, clamando justicia, recorría aquel lugar todas las noches…

A partir de aquí, he urdido una historia en la que involucro a una serie de personajes de la época: clientes del Pay Pay, artistas, mujeres de ‘vida fácil’, periodistas, incluso un cura y su sacristán aparecen en este friso costumbrista en el que el amor, los celos, la envidia, el desamor, y hasta el crimen tienen lugar. 

Una remembranza de una época, pero también una denuncia de una España en blanco y negro en donde se enseñoreaba la hipocresía, la libertad brillaba por su ausencia, y en la que  la mujer solo tenia deberes y ningún derecho, ni siquiera el de la queja, simplemente porque estaba anulada como ser humano. Una frase de la época define perfectamente lo que quiero decir, la escuchaba a menudo en mi infancia: “La mujer donde mejor está es en casa y con la pata quebrada”… 

Todo eso pretende ser El Fantasma que solo sabía besar.

Azul y Rojo

A una consulta de una doctora acude un paciente ‘melindroso’ con dolor pectoral. Hasta aquí todo normal. Pero algo mágico ocurrirá en el transcurso de la misma, tal vez lo más maravilloso que le puede ocurrir a un ser humano…

Entre colegas

En esta genial pieza de teatro breve, seremos testigos de algo excepcional: de la confesión, con su no-confesionario de por medio, que el padre Juan, ¡después de seis meses sin confesarse! hace al padre Clemente. ¡Es mucho tiempo sin confesarse! Y son muchos pecados los que ha cometido el padre Juan…Pero si hay arrepentimiento sincero, Dios es misericordioso…

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